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Del IUSI al hecho hay obra
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Buenas tardes.
El Observatorio para las Ciudades discutió sobre la eventual reforma al Impuesto Único Sobre Inmuebles (IUSI). Una de las ideas que dejó fue que las ciudades latinoamericanas crecen, pero sus ingresos no avanzan al mismo ritmo.
El impuesto sobre inmuebles representa apenas el 0.35 % del PIB regional. Guatemala recauda todavía menos mediante el IUSI.
El problema no empieza necesariamente en la tasa, sino en identificar qué propiedades deben pagar, cuánto valen y cómo se utiliza el dinero.
En esta edición abordamos las consecuencias de mantener catastros desactualizados, inmuebles fuera del registro y poca transparencia.
Gracias por acompañarnos. Empecemos.



Ximena Fernández
Impuesto sobre inmuebles: Latinoamérica recauda poco para financiar sus ciudades
526 palabras | 2 mins de lectura

El impuesto sobre inmuebles en Latinoamérica tiene un peso marginal en el PIB regional frente a las economías desarrolladas. En promedio, representa el 0.35 % del PIB. Guatemala refleja esa brecha con el IUSI, aunque una mejor administración podría reducirla.
Por qué importa. El impuesto aporta alrededor del 1.5 % de la recaudación tributaria latinoamericana. La cifra resulta baja para municipios que necesitan ampliar infraestructura y servicios básicos. La región aprovecha poco una fuente de ingresos ligada al crecimiento urbano.
En Guatemala, la recaudación del IUSI representa menos del 0.15 % del PIB. Solamente Brasil, Colombia y Uruguay superan el 0.5 % en la región.
En el otro extremo, en EE. UU., Inglaterra y Canadá, el impuesto predial representa entre el 2.5 % y el 3 % del PIB.
Claudia M. De Cesare, investigadora del Lincoln Institute, calculó que la región podría elevar este impuesto entre el 1 % y el 1.2 % del PIB. Otros estudios elevan el dato a un 2 %.
Entre líneas. La recaudación depende de que los municipios establezcan el valor real de las propiedades. Cuando el catastro contiene datos incompletos o desactualizados, las municipalidades dejan fuera inmuebles que deberían pagar o cobran sobre valores inferiores.
La investigadora explicó que Ecuador y Costa Rica elevaron la recaudación mediante mejoras administrativas. Costa Rica aumentó un 200 % su recaudación como proporción del PIB.
Por eso, los municipios necesitan registrar los valores cercanos al mercado y actualizar sus catastros.
Asimismo, el exceso de exenciones agrava el problema: reduce el número de propiedades gravadas y concentra la carga en quienes pagan.
Punto de fricción. En Guatemala, las discusiones recientes sobre el IUSI se han concentrado en el cobro. “El debate no está en las tasas”, advierte Jean-Roch Lebeau, consultor internacional en políticas urbanas. También influyen la calidad del catastro, la capacidad de cobro y la transparencia.
El 75 % de la recaudación del país debería destinarse a inversión, señaló De Cesare. El problema es no demostrar las obras que se financian con los recursos.
“Una cultura tributaria no se cambia simplemente con cobrar”, sostiene Sergio Mazariegos, director de DICABI. Los autoavalúos sin verificación pueden mantener los valores fiscales por debajo del mercado.
Mazariegos atribuye parte de la resistencia al pago a la falta de transparencia del uso del IUSI. Cuando las municipalidades identifican y publican las obras financiadas, el contribuyente comprendería lo que recibe a cambio de su pago.
Ahora qué. Un IUSI efectivo es un “efecto palanca”, según Lebeau. Una fuente estable de ingresos facilita el acceso municipal a préstamos bancarios. Para lograrlo, se debe demostrar que el impuesto se destina a infraestructura.
Lebeau plantea coordinar el catastro nacional con los municipios para lograr una base inicial completa. Esto permitiría incorporar propiedades que hoy no aparecen y calcular valores cercanos al mercado.
Una reforma también debería obligar a los municipios a ser transparentes, publicar las obras financiadas y demostrar al contribuyente cómo se utilizó el IUSI en su comunidad.
Eliminar el impuesto quitaría a los municipios una fuente local de financiamiento, según Lebeau. En su lugar, propone mejorar el cobro y utilizar esos ingresos para construir la infraestructura que necesitan las ciudades.


UN MENSAJE DE CD GUATE
CD Guate: “Lo mejor de la ciudad vive en su gente"

Cada gesto amable suma una convivencia más cercana y hace que la Ciudad de Guatemala se sienta más nuestra. Un saludo, una sonrisa o una ayuda nos acercan y fortalecen la comunidad.
Por qué importa. La calidad de vida se ve en cómo compartimos la ciudad y convivimos día a día.
Eso es lo que nos hace únicos.
Somos cálidos, le ponemos buena cara a la vida.
La solidaridad nos hace más vecinos.
Lo que destaca. Los pequeños gestos dejan una huella duradera.
Un acto amable puede inspirar a otros.
La cortesía mejora la experiencia de todos.
La buena convivencia beneficia a toda la comunidad.
Ahora qué. Cada persona puede contribuir a una mejor ciudad.
Trate a los demás con respeto.
Comparta un gesto de amabilidad cada día.
Construyamos juntos una Ciudad de Guatemala más humana.
Lea la nota completa aquí.

María José Aresti
El boom vertical salvadoreño acelera la demanda de materiales
450 palabras | 2 mins de lectura

Foto: Derecho y Negocios.
El auge inmobiliario en El Salvador elevó la demanda de materiales y materias primas para la construcción. Las importaciones de cemento, acero, hierro y agregados a través del puerto de Acajutla crecieron un 60 %, impulsadas por más de 500 proyectos privados y varias obras públicas en ejecución.
La Oficina de Planificación del Área Metropolitana de San Salvador (OPAMSS) ubica el inicio del actual crecimiento en septiembre de 2024, cuando liberó USD 1100M en proyectos de construcción. Desde entonces, el sector creció un 30 % frente al periodo anterior y se crearon 1696 empresas relacionadas con esta actividad.
Los servicios que acompañan el desarrollo inmobiliario también avanzaron. La arquitectura, la asesoría legal, la estructuración financiera y la logística registraron un crecimiento del 50 %, según la oficina.
Más concreto para la expansión vertical
El consumo de cemento confirma el aumento de la actividad. Entre enero y abril de 2026, El Salvador demandó 18.6M de bolsas de 42.5 kilogramos, un 10.8 % más que en el mismo periodo de 2025, de acuerdo con el Banco Central de Reserva. La construcción creció un 13.6 % interanual en abril.
La demanda proviene principalmente de torres de apartamentos, complejos de uso mixto y proyectos logísticos, turísticos y comerciales. Algunos edificios residenciales han requerido entre 8500 y 11 000 metros cúbicos de concreto.
Holcim incrementó un 45 % su producción de cemento y un 15 % la de clínker en su planta Maya, en Santa Ana. La empresa también reportó una mayor demanda de materiales con atributos sostenibles para proyectos verticales.
El aumento de la producción no ha evitado el alza de precios. La bolsa de cemento pasó de USD 8.58 en enero de 2025 a USD 9.13 en mayo de 2026, según la Cámara Salvadoreña de la Industria de la Construcción. En ferreterías, el precio sube de USD 9.29 a USD 9.85.
La logística sostiene el ritmo de construcción
El volumen de obras obliga a desarrolladores, proveedores y operadores logísticos a asegurar entregas continuas. Un atraso en el puerto, las aduanas o el transporte puede detener frentes de trabajo, extender los plazos de entrega y elevar los costos de los proyectos.
Luis Rodríguez, director ejecutivo de la OPAMSS, explicó en una entrevista con YSKL que la cadena comienza en Acajutla y continúa con el almacenamiento, el transporte y la distribución hacia cada obra.
La coordinación entre autoridades portuarias, gremiales y empresas constructoras ha permitido ajustar los procesos conforme aumenta la demanda. Las inversiones en carreteras, aduanas y zonas logísticas también facilitan el traslado de materiales hacia el área metropolitana de San Salvador.
Para los desarrolladores, el abastecimiento y el costo de los materiales serán dos variables centrales mientras continúe el ritmo actual de construcción.

